martes, 24 de julio de 2012

Capitulo 10


                                    ~ Información ~

En la segunda noche pasó lo mismo pero esta vez los hombres eran más fuertes que los anteriores e iban armados; y bien armados, con katanas afiladas y mazas demasiado pesadas. Esa noche fue cuando mas daño recibí pero al final gane. Tan solo necesitaba más agilidad que ellos. Luego a uno de los cadáveres le robe la katana y eso me facilito el trabajo; pero aun así no me libre de las heridas.

Por lo visto mi fama crecía por haber derrotado a cincuenta exiliados en tan solo dos rondas. Al volver al escondrijo de nuevo me dieron nuevas vendas para curarme pero algunas heridas se me abrieron y estaban sangrando demasiado; esperaba que todo pasara pronto.

Ya por la mañana Gintoki se levanto de repente, había dormido casi un día entero. Se preocupo mucho y se cambio en un instante; salio corriendo de la casa para ponerse a buscar mas información, pero Erik estaba en frente a las escaleras y detuvo a Gintoki, pues tenia buenas noticias.

-          Gintoki, te presento a Fuji-san; fue uno de nuestros amigos en el tiempo que pasamos fuera y nos daba trabajos para poder obtener dinero a cambio
-          ¿Y para que quiero conocerle? Nani esta en peligro, ¿Recuerdas? –dijo con cara enfadada
-          Tranquilo Gintoki, el tiene información que nos será de mucha ayuda

Fuji-san empezó a contarles que un grupo de exiliados últimamente sobresalían ante los demás pues tenían a una nueva recluta y su poder era abrumador; había terminado con 50 exiliados en menos de 2 rondas. Ese grupo hasta el momento no tenían ni un solo éxito pero ahora desde que había desaparecido yo obtenían victorias rotundas. Eso le hizo desconfiar y se lo contó a mi hermano. Creyó que podía ser relevante.

-          Erik, tengo una idea pero necesito que me ayudes
-          ¿De que se trata Gintoki?
-          Vamos a salvar a Nani –dijo con una sonrisa
-          ¿Pero como vamos ha hacer? No podemos meternos en medio porque si
-          Tenéis suerte; mañana se celebra un campeonato de clanes y aun estáis a tiempo de incorporaros; solo necesitáis un líder y un buen guerrero; ¿Iréis?

domingo, 22 de julio de 2012

Capitulo 9


    ~ Para protegeros daré mi vida ~

¿Cómo aquella persona podía saber tanto sobre mí? ¿Acaso había mas persona relacionadas en este asunto? Ahora no importaba eso, tenia que protegerlos a todos o les pasaría algo malo, y eso no quería que pasara.

Descubrí que el que me tenía presa se llamaba Kentaro y me necesitaba para pelear a cambio de sus secuaces. Una persona desconocida le explico que yo tenía un gran poder a la hora de pelear y que había vuelto a Edo. Me habían puesto como condición luchar y ganar o si no matarían a mis amigos y a mi hermano. En esos momentos y con el collar de descargas eléctricas no tenía modo de negarme, así que acepte si de ese modo al menos les salvaba.

Mientras Gintoki, Erik (mi hermano), Shimpachi y Kagura me buscaban por todo Edo. No encontraban a nadie que me hubiera visto en las últimas horas pero aun así no se rendían, sabia que podrían encontrarme solo necesitaban buscar más a fondo. Pasó toda la tarde y no encontraron nada útil y todos se fueron a descansar excepto Gintoki; ya llevaba un día sin dormir y hoy seria el segundo.

En esa misma noche me tocaba probar el estilo de mi pelea y Kentaro trajo a varios de sus secuaces, aquellos que se dieron voluntarios a luchar conmigo; pero no duraron mucho. Entonces decidió que luchara contra un clan en ese mismo instante. Ese clan tenía luchas preparadas, hacían como un mini campeonato con dos clanes; en este caso el suyo y el de Kentaro. Ese combate (15 secuaces seguidos en 4 rondas) fueron fáciles pues eran debiluchos para el poder que yo aun tenía.

Ya eran las 5 de la mañana y Kentaro volvió a su guarida con los demás. A mi me volvieron a encerrar en el calabozo y solo me dieron algunas vendas para curarme los arañazos que me habían hecho; en si no eran graves, tan solo me habían rozado la piel pero soltaba algo de sangre.

Mientras tanto en la casa de Gin…

Gintoki cada vez estaba más enojado. No era capaz de encontrar nada relevante a mi desaparición. El cansancio podía con el pero se negaba a descansar. Erik se puso serio y le dijo a Gintoki que fuera a descansar o el se encargaría de matarlo. El le vio con cara desafiante, pues no aceptaba que se le dirigieran así; pero entendió que mi hermano estaba igual o más preocupado por mi desaparición.

-          Esta bien descansare tan solo un rato; no mas –dijo con cara aprensiva
-          Por favor Gintoki tranquilízate, yo seguiré buscando por ti; ¿Esta bien?

Gintoki asintió y le hizo un gesto con la mano como diciendo “Esta bien, te lo encargo a ti Erik”. Gintoki oyó el sonido de la puerta al cerrarse y entonces se tumbo en el futón que había puesto en el suelo. Cuando estaba tumbado cerro los ojos y dijo en voz baja “Nani, espero que te encuentres bien o si no…” Pero antes de terminar la frase Gin quedo profundamente dormido.  

jueves, 19 de julio de 2012

Capitulo 8


               ~ Pelear por la salvación de los que se quiere ~

Ya era bastante tarde y la oscuridad ya lo ocultaba todo; mi hermano, Gintoki, Shimpachi, Kagura y Otae me estaban esperando en casa para cenar pero; no aparecí por allí en ningún momento. Comenzaron a comer pero en si el ambiente estaba muy cargado; todos estaban preocupados.

-          Tranquilos puede que se este demorando por que esta con alguien, a lo mejor se encontró con Katsura. – dijo Gintoki intentando animarlos
-          Lo dudo, me hubiera avisado –contesto mi hermano
-          Tranquilos chicos si no vuelve pronto podemos salir a buscarla. –dijo Otae viendo a su hermano y a Kagura.

Mientras cenaban el ambiente seguía igual. Las horas pasaban y Shimpachi y Kagura no aguantaban más despiertos y se quedaron dormidos en el salón. Otae se quedo tapándolos en el salón mientras Gintoki estaba fuera con mi hermano.

-          No te preocupes, Nani con el paso del tiempo se hizo aun mas fuerte, se que puede defenderse bien.
-          Eso espero pero, te juro que como ella venga con un solo rasguño matare a esa persona que la daño –dijo con mirada seria mientras veía a mi hermano

Gintoki vio para mi hermano y entonces bajo las escaleras. Mi hermano entendió bien su mirada, estaba preocupado por mi y había salido a buscar indicios de algo para poder encontrarme.

Mientras tanto en el escondrijo…

De nuevo venia ese sueño confuso en el cual estaba la sombra; esta vez el sueño continuaba desde cuando me cubrió con su ala de color oscuridad. La oscuridad se engullo todo aquel lugar. Todo era oscuro ahora y solo se veía un haz de luz al fondo; como una estrella fugaz que se llevaba los sueños con ella.

-          ¿Que tal si te impongo un maleficio por tu forma de ser tan ambiciosa? –dijo la sombra
-          ¿Por qué deberías ponerme un castigo por querer conseguir algo?
-          Lo que tú quieres conseguir no se debe pedir, debes hacerlo tú misma; y viniste con la idea de obtenerlo sin más.

La luz pareció quebrar y el monstruo se puso en medio de ella, abrió sus alas y tapo toda luz posible y entonces solo se pudo ver sus ojos rojos. Entonces escuche su voz ronca diciéndome despacio y con calma; “Tienes 10 noches para poder escapar de la maldición, si hasta entonces no has podido conseguir lo que deseas yo impondré la maldición sobre ti”

La sombra desapareció y la luz volvió a cubrir todo el lugar pero sus frases siempre me hacían sentirme mal; ¿En verdad al pasar 10 noches la maldición corrompería mi futuro?

Me desperté en el suelo y me volvía a ahogar, suerte que al menos en el lugar donde me encontraba había aire limpio; porque si no hubiera muerto.

-          Vaya por fin despiertas; ya era hora –dijo una sombra
-          ¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí? –dije con mirada fría
-          Fácil, vas ha hacernos un favor; lucharas para nosotros o si no…
-          ¿O si no que? ¿Me matareis?
-          No, a ti no; mataremos a tu hermano y a tus amigos, como por ejemplo Gintoki.

Sorpresas

Woahoooo hola minna he visto que mucha gente me esta viendo en el blog y de sitios que nunca pense dios mio que buena noticia muchas gracias de verdad por las visitas k me dais de veras muchas gracias; sin mas rodeos os dejo el siguiente capitulo ahora mismo en la siguiente entrada.

By Nani nwn

viernes, 13 de julio de 2012

Capituo 7


                                            ~ ¿En peligro? ~

        Camine despacio y con calma por las calles mientras que mucha gente se quedaba viendo para mí, me puse mi capucha y seguí adelante. Era raro ver en Edo personas así, antes no te miraban mal si no que eran agradables; te ofrecían dango, bolitas de pulpo… Ahora el distrito en el que estaba no era así; era un lugar triste y sin esperanzas que esperaban que por un golpe de suerte los Amanto se fueran.

            En si todos queríamos eso, pues desde que aparecieron solo causaban dolor a las personas que allí vivían; se aprovechaban de nosotros.

            En un momento dado llegue a un callejón sin salida y cuando di la vuelta estaban allí muchos hombres fuertes. Sin hacer caso, seguí caminando hacia ellos mirando al suelo, pero uno de ellos me lanzo un kunai; suerte que tenia buen oído y lo esquive.

-          ¿Quién eres y que haces por este barrio?

Ignore la pregunta y seguí caminando hacia ellos sin temor alguno; pero de la nada aparecieron 10 hombres con demasiado músculo; sabia que eso si seria difícil de pasar. Pare de caminar para poder tomar posición mientras me fijaba en lo que hacían o tenían previsto hacer. Ví que los menos fuertes me rodeaban y los mas fuertes se ponían por detrás y avanzaban por en medio de ellos hasta estar cerca mía.

Uno de los fuertotes se quedo viendo a los demás y espero el momento adecuando para acercarse a mí y atacarme; y así hizo de no ser porque yo siempre llevo un pequeño cuchillo en mi tobillo derecho. Lo cogí tan rápido que al no darse cuenta le costo la vida.

Los demás miraban para mi; sabían que estaban en peligro y entonces fue cuando 5 de ellos se acercaron rápido a mi. Con mi cuchillo solo acerté a darle a dos en el cuello y matarlos pero a los otros tres no les hice nada y me inmovilizaron; pero su movimiento no fue muy eficiente pues, en cuanto pude con el cuchillo mate al que me tenía inmovilizado el brazo derecho y aleje al otro con una patada. Estaba bastante bien aquella pelea pero entonces; sin darme cuenta uno de los otros me puso un collar con el que me dio una descarga eléctrica y hizo que me cayera al suelo.

-          Era tan fácil como nos dijo el –dijo uno ellos
-          Soltadme cobardes, ya veréis como así os es difícil terminar conmigo –dije levantándome y arremetiendo contra otro de ellos
-          No tan rápido –dijo el que parecía ser el líder de ellos mientras apretaba un botón

Me dio una gran descarga de electricidad que me dejo en el suelo media inconsciente. Entonces se acerco a mi y me dijo “Los joui no siempre van a ganar” se rió de mi y entonces me pego una patada en el estomago que me dejo inconsciente del todo.

jueves, 12 de julio de 2012

Capitulo 6


                     ~ Viendo la nueva ciudad de Edo ~

            Al día siguiente mi hermano y yo nos reunimos en la casa de Gin sobre las 5 de la mañana. Saldríamos a dar una vuelta por la nueva Edo, pues había cambiado algo desde nuestra ausencia. No quisimos que Gin nos acompañara por si acaso.

            Fuimos por los techos poco a poco mientras observamos como vivían los demás humanos de allí. Yo seguía con la sensación de tener algo en la espalda pero no sabía que demonios era.

            Después de horas y horas de caminar; cuando ya eran las 12 del mediodía bajamos al suelo de nuestra querida Edo y seguimos caminando poco a poco. Unos ladrones quisieron robarnos pero nos adelantamos y les atacamos antes de que pudieran hacer nada.

            Al no poder encontrar a nuestro amigo Katsura decidimos volver a casa. Al volver chocamos con un hombre no muy mayor.

-          ¡Fuji-san¡
-          Vaya, jóvenes discípulos, ¿Como estáis?
-          ¿Porque nos llama así, si no somos nada de eso? –pregunto mi hermano
-          No lo se, siempre me ha gustado llamaros así
-          Y, ¿Que haces aquí? – pregunte con intriga.
-          Bueno me ha llegado nueva información de Takasugi
-          ¿Como cual Fuji-san? – mi hermano se puso serio y le miro con cara amenazadora. 

Fuji-san nos dijo que Takasugi tenia nuevos planes pero en si nadie conocía los verdaderos motivos de su plan ni tampoco que haría para conseguirlos. Igualmente agradecimos esa información; puede que en algún momento me fuera útil.

Al no obtener mas información y no encontrar a nuestros otros 3 amigos volvimos a la casa de Gintoki para poder reponer fuerzas de nuevo. Igualmente por la tarde volvimos a salir mi hermano y yo para seguir reconociendo Edo.

Decidimos separarnos para ver mejor Edo y de paso encontrar alguna nueva información, aunque seria difícil. ¿Conseguiríamos algún día encontrar a nuestros amigos perdidos?

sábado, 7 de julio de 2012

Capitulo 5


                                   ~ Que debemos hacer ahora ~

Me cambie de ropa  y fui al salón donde estaban Gintoki, mi hermano y una chica pelirroja que se llamaba Kagura, me la había presentado Gin nada mas entrar en el comedor – salón. No sabia porque pero me sentía algo pesada, como si algo estuviera encima de mis hombros y pesara toneladas, pero lo deje pasar.

Le preguntamos a Gin donde encontraríamos a los demás pero nos enteramos que todos andaban perdidos; uno en el espacio, otro huyendo de la policía japonesa denominada Shinsengumi y el que faltaba no se sabia mucho de el, tan solo que se había ido de allí.

En si ese día lo pasamos ayudando a Kagura y los demás a limpiar la casa; si mi hermano y yo ayudamos; era lo menos que podíamos hacer. Shimpachi llego poco después de que almorzáramos. Mi hermano se había resbalado dos veces de la escalera pero gracias a mis reflejos aun vivos le salve de darse un buen golpe.

-         Vaya Nani, tus ojos de lince aun te salvan de mucho, por algo eras arquera y peleabas con una katana fina –dijo Gintoki
-          ¿En serio peleabas con esas armas Nani? – pregunto Kagura boquiabierta
-          Si, era muy fácil dominar el arco y cuando vi la katana que tenían los demás aprendí a dominarla.
-          Vaya; debes de ser buena –comento Shimpachi
-         Lo es en si, es muy buena siempre que quiere –dijo mi hermano dándome unos golpecitos en mi cabeza.

Después de eso seguimos limpiando y al terminar tomamos unos aperitivos para ponernos las pilas y terminar la casa.

La noche se cernió pronto en la ciudad de Edo y Kagura fue la primera en irse a dormir y Shimpachi el segundo en irse a su casa. Mi hermano dijo que esta noche iría con el para poder dejar mas espacio en la casa de Gintoki y no ser una molestia. Nos despedimos de el y luego le pregunte a Gintoki si podía subir al tejado; se extraño pero me dijo que si. Cogí mí bolsa y subí al tejado desde la ventana de la habitación.

-          ¿Qué demonios querrá hacer arriba?

Gin salio a la puerta principal y se apoyo en la barandilla. Fuera se estaba bien además había una brisa que se llevaba los pétalos de los melocotoneros y se sentía todavía mejor.

En si, yo estaba arriba para tocar el samishen que llevaba conmigo. Me gustaba siempre de noche tocar algo fuera para cualquier persona que apreciara la música, y esa noche no seria una excepción. Había compuesto algunas canciones pero la que mas me gustaba era una que había empezado a componer antes de que aparecieran los Amanto en Edo. Puse el samishen los más cómodo posible para poder tacar de pie y entonces empecé a tocarlo despacio.

Las cuerdas estaban bien tensas y las notas de mi canción se esparcían por todo Edo haciendo que junto al viento cargado de pétalos de melocotonero fuera una noche inolvidable; al menos para mí; “Tocas muy bien Nani, eres increíble después de todo no has cambiado nada”, pensaba Gin. El siguió viendo para los horizontes de Edo donde la luna brillaba como nunca lo había hecho y entonces vinieron a su cabeza recuerdos de cuando era joven.

viernes, 6 de julio de 2012

Capitulo 4


                               ~ Las nuevas hazañas ~

Ya por fin en tierra y en casa de Gintoki, nos quedamos hablando de porque había hecho eso pero me ignoro hablando con mi hermano. Luego comento cómo podríamos dormir pues en si solo tenia una habitación para poder dormir; que era la suya. Al final con tanta cabezonería nos hizo un hueco para que pudiéramos dormir; en si la habitación era grande pero no queríamos molestar a Gintoki; después de todo no sabríamos si estaríamos allí por mucho tiempo.

Yo no aguantaba mucho mas despierta por lo cual en cuanto el me dio el futón y la manta me puse a dormir mientras que ellos dos se quedaban hablando. Durante toda la noche no les estuve haciendo caso pues nada mas tocar la almohada, me inundo el sueño.

Horas después…

En un paraje parecido a un monte con  una brisa muy fuerte me hacia imposible su ascenso; era muy complicado; el viento era tan fuerte que me tiraba a los lados. A veces me hacia caer al suelo y levantarme era un milagro pero ahí seguía de pie. Al cabo de un rato llegue al final de dicho monte que daba a un mar. En el había un gran animal o monstruo; no sabría decir pues la imagen era muy oscura y borrosa. Ese bicho estaba cubierto de plumas; plumas negras que hacían la vista del monstruo irreconocible. Aun así esa imagen cada vez se iba transformando en una imagen más confusa y sin sentido y a su vez, el monstruo estaba en frente mía.

-          ¿Que es lo que mas deseas? ¿Es poder acaso? ¿Dinero? ¿Amor?
-          … - un sonido tapo lo que yo conteste
-          Eso no vale la pena pedirlo. Si eso es lo que quieres tan solo tienes que obtener el poder necesario para eso –dijo con voz muy ronca y mientras se alejaba
-          ¿Dónde puedo obtener ese poder que me ayude a conseguirlo? –dije con intriga

En ese momento la sombra desapareció y sin darme cuenta se movió tan ágilmente que apareció detrás, diciéndome tan solo una frase rotunda “solo debes dejarme controlar tu cuerpo”. Un ala enorme con plumas color oscuridad me rodeo quitándome la poca vista que tenia.

Me desperté de repente y salí disparada hacia la ventana, me estaba sofocando no podía respirar. Mi hermano que enseguida se dio cuenta (pues era el único que estaba en la habitación) se puso a mi espalda mientras me preguntaba si era el mismo sueño. Respondí que si.

Últimamente tenia el mismo sueño una y otra vez; no dejaba de sucederme pero en este sueño todo estaba completo. Las otras veces el sueño estaba a la mitad. A veces eran imágenes sin sentido. Cada vez que soñaba eso el sueño se completaba más y me daba algo de miedo, pues siempre era igual.

Unos minutos después entro Gintoki que dejo lo que tenia en sus manos en el suelo y se acerco a mi rápidamente, preguntándome si estaba bien y si estaba todo en orden. Mi hermano le tranquilizo diciendo que si y poco a poco se puso tranquilo.

martes, 3 de julio de 2012

Disculpas

Siento no haber escritoh en mucho tiempo minna he estado de paseo todos estos dias y se me olvidaba por completo subir la historia perdonadme. Desde este dia estare mas atenta y a ser posible hoy ya subire otro capitulo mas. Gracias por ser tan amables.

Capitulo 3


                                     ~ El Dojo ~

Gintoki daba una vuelta tranquilamente y sin prisas y se dirigía al dojo, pues en el era el sitio en el cual podía mantener la calma y pensar. El dojo en verano era bastante tranquilo porque un gran árbol daba allí su sombra centenaria. En las noches de verano, Gin se acordaba de que a veces se subía a ese árbol para poder ver las estrellas.

Casi entrada la noche, viendo el aura de la luna, Gintoki llego a las escaleras del dojo y las subió despacio y entonces se apoyo en el marco de la puerta que aun estaba ahí. El silencio reinaba en aquel lugar, todo estaba en calma y en paz, pero cuando Gintoki quiso sentarse, de la nada apareció una hoja de una espada que se le acerco al cuello.

-          ¿Qué haces aquí?- dijo la voz masculina que sostenía la hoja que estaba al cuello de Gintoki
-          Eso mismo podría decir yo que estáis en este sitio… -Gintoki seguía tranquilo y calmo hasta que llego otra sombra que dejo un kunai en su frente.
-          ¿Quién eres y que demonios vienes hacer aquí? – dijo esta vez una voz femenina
-          Este es el dojo de mi maestro; bueno era… El murió a causa de un accidente
-          Eso es imposible el maestro de este dojo solo enseño a personas en particular y solo conocemos 4 personas… ¿Tu no serás…? –dijo la mujer que estaba delante de el.
-          Yo soy Gintoki Sakata, soy el aprendiz de Shouyo Yoshida –dijo sorprendido pues esa información dicha era cierta.
-          No puede ser; eres Gintoki… Bueno en si no cambiaste mucho – dijo el hombre mientras la mujer abrazaba a su presa.
-          Gintoki, ha pasado mucho tiempo desde que nos vimos la ultima vez –dijo casi entre sollozos mientras le abrazaba fuerte.
-          ¿Qué? Esperad; ¿Quiénes sois? – dijo el sin entender nada.

Yo y mi hermano nos destapamos la cara para que pudiera ver quienes éramos. Al principio no nos recordaba pero luego le empezamos a decir que le conocíamos y pasados unos minutos ya todo estaba bien; nos reconoció, nos abrazo y comentamos lo que habíamos pasado durante este tiempo. Habían pasado muchos años y en ello también habían pasado muchos sucesos que merecerían ser contados a nuestro antiguo amigo.

Pasamos allí un buen rato charlando con el, pero luego entro el tema de donde nos quedaríamos yo y mi hermano. Le comentamos que seguramente dormiríamos en los restos del dojo porque no teníamos donde quedarnos. Gintoki insistió en que no podíamos quedarnos allí, haría frío al pasar el rato y entonces cogió nuestras bolsas y echo a caminar. Pelee con Gintoki para que lo dejara en el suelo, para no molestarle pero entonces se enojo conmigo y se puso delante mía y me llevo en su hombro. No me quede quieta y empecé a patalear mientras caminaba y llamaba a mi hermano.

-          Hay dios, no hay remedio contigo hermana –dijo mientras se reía y miraba a Gintoki a la vez que el también se echaba a reír.

¿Idea mía o era yo la única que estaba algo enfadada? Esa pregunta me hizo quedarme quieta y esperar a que llegásemos a un lugar firme.