martes, 3 de julio de 2012

Capitulo 3


                                     ~ El Dojo ~

Gintoki daba una vuelta tranquilamente y sin prisas y se dirigía al dojo, pues en el era el sitio en el cual podía mantener la calma y pensar. El dojo en verano era bastante tranquilo porque un gran árbol daba allí su sombra centenaria. En las noches de verano, Gin se acordaba de que a veces se subía a ese árbol para poder ver las estrellas.

Casi entrada la noche, viendo el aura de la luna, Gintoki llego a las escaleras del dojo y las subió despacio y entonces se apoyo en el marco de la puerta que aun estaba ahí. El silencio reinaba en aquel lugar, todo estaba en calma y en paz, pero cuando Gintoki quiso sentarse, de la nada apareció una hoja de una espada que se le acerco al cuello.

-          ¿Qué haces aquí?- dijo la voz masculina que sostenía la hoja que estaba al cuello de Gintoki
-          Eso mismo podría decir yo que estáis en este sitio… -Gintoki seguía tranquilo y calmo hasta que llego otra sombra que dejo un kunai en su frente.
-          ¿Quién eres y que demonios vienes hacer aquí? – dijo esta vez una voz femenina
-          Este es el dojo de mi maestro; bueno era… El murió a causa de un accidente
-          Eso es imposible el maestro de este dojo solo enseño a personas en particular y solo conocemos 4 personas… ¿Tu no serás…? –dijo la mujer que estaba delante de el.
-          Yo soy Gintoki Sakata, soy el aprendiz de Shouyo Yoshida –dijo sorprendido pues esa información dicha era cierta.
-          No puede ser; eres Gintoki… Bueno en si no cambiaste mucho – dijo el hombre mientras la mujer abrazaba a su presa.
-          Gintoki, ha pasado mucho tiempo desde que nos vimos la ultima vez –dijo casi entre sollozos mientras le abrazaba fuerte.
-          ¿Qué? Esperad; ¿Quiénes sois? – dijo el sin entender nada.

Yo y mi hermano nos destapamos la cara para que pudiera ver quienes éramos. Al principio no nos recordaba pero luego le empezamos a decir que le conocíamos y pasados unos minutos ya todo estaba bien; nos reconoció, nos abrazo y comentamos lo que habíamos pasado durante este tiempo. Habían pasado muchos años y en ello también habían pasado muchos sucesos que merecerían ser contados a nuestro antiguo amigo.

Pasamos allí un buen rato charlando con el, pero luego entro el tema de donde nos quedaríamos yo y mi hermano. Le comentamos que seguramente dormiríamos en los restos del dojo porque no teníamos donde quedarnos. Gintoki insistió en que no podíamos quedarnos allí, haría frío al pasar el rato y entonces cogió nuestras bolsas y echo a caminar. Pelee con Gintoki para que lo dejara en el suelo, para no molestarle pero entonces se enojo conmigo y se puso delante mía y me llevo en su hombro. No me quede quieta y empecé a patalear mientras caminaba y llamaba a mi hermano.

-          Hay dios, no hay remedio contigo hermana –dijo mientras se reía y miraba a Gintoki a la vez que el también se echaba a reír.

¿Idea mía o era yo la única que estaba algo enfadada? Esa pregunta me hizo quedarme quieta y esperar a que llegásemos a un lugar firme.

1 comentario:

  1. Buenísima historia nuriecita ♥
    seguí así que me gustan! jeje!!
    mucha suerte en el proyecto!
    Besu (hks)

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